miércoles, 28 de abril de 2010

La Tormenta.

Fui alguna vez la tormenta. De mí huía la luz, de mí se escondía la luna.

No anidaron los pájaros en mi noche, ni durmieron tranquilas las criaturas.

Fui la tormenta, y donde quiera que fuese, me hacía llamar y temer.

En una noche de terremoto acuñé mi identidad, divertida, resignada.

Intoxicada, atormentada y dependiente de las vidas que anegaba.


Por tantos años albergué el caos como profunda definición de mi alma

Que no te vi llegar, ni te ví resistirme, mis lluvias, mis temblores

Con la firme resignación de quien conoce lo que espera.

No te ví esperando el milagro, ni sentí el terremoto final.

Sólo me despertó a tu lado un día, un liso rayo de sol.

jueves, 8 de abril de 2010

Certeza.











Lo sé, es como si algo en ti
O en mi a tu lado

Algo calzara, hirviera o quisiera

Estallar y volverse en destino.


Lo sé, lo siento, lo vivo
Lo veo en ti,

Y en mi a tu lado.

Es como si eso que no soy

Y que tu eres

O lo que te falta
Y yo tengo
Por fin se encontraran

En un eterno baile
De desencuentros.

De deseo infinito

Por nunca tocarse.


Lo sé, no dejaremos de bailar.

Porque no lo entiendo

La mayoría de las veces

Pero lo siento
Cada vez que te respiro.

lunes, 4 de enero de 2010

el mejor de los silencios.

dos átomos negros
en una mirada penetrante
y, de golpe, tu silencio.
eres así, un túnel de historias
y melodías escondidas
franqueadas
por el brutal mutismo
de tus ojos impenetrables.

entonces voy, y soy, y relleno
de millones de palabras y sonrisas
el que sería tu espacio, de ocuparlo.

y soy en tu presencia muda
tan efusiva como burbujas de colores.

entonces voy, y soy, y me desgasto
y caigo, bandera blanca en tu regazo.
ya no nos separan mis palabras
ni esfuerzos de relleno.

semidormida, me encuentro en tu mundo.
sumergida, en el olor a café
los cuerpos entrelazados
y el silencio más cómodo de mi vida.

lunes, 5 de octubre de 2009

de la sabiduría ancestral

Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mi,
entonces me portaba como los demás querían y
mi conciencia me censuraba.

Menos mal que a pesar de mi esforzada y
buena educación, siempre había alguien difamándome.
¡Cuánto agradezco a la gente que me enseñó
que la vida no es un escenario!,
desde entonces me atreví a ser como soy.
El árbol anciano me enseñó
que todos somos lo mismo.

Soy guerrera:
Mi espada es el amor,
mi escudo es el humor,
mi hogar la coherencia,
mi texto la libertad.

Si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme,
no hice de la cordura mi opción,
prefiero la imaginación a lo indio,
es decir inocencia incluida.

Quizas solamente teníamos que ser humanos,
sin amor nada tiene sentido,
sin amor estamos perdidos,
sin amor corremos el riesgo de estar de nuevo
transitando de espaldas a la luz.
Por eso es muy importante que sea el amor,
lo único que inspire tus actos.

Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra
detrás de las palabras;
no soy sabia,
sólo una enamorada de la vida.
La mejor forma de despertar es hacerlo
sin preocupaciones, porque nuestros actos
incomoda a quienes duermen al lado.

La meta no existe,
el camino y la meta son lo mismo.
No tenemos que correr hacia ninguna parte,
sólo saber dar cada paso plenamente.

Cuando somos más grandes que lo que hacemos,
nada puede desequilibrarnos,
pero cuando permitimos que las cosas sean
más grande que nosotros,
nuestro desequilibrio está garantizado.

Quizá sólo seamos agua fluyendo,
el camino no lo tenemos que hacer nosotros,
más no permitas que el cauce esclavice al río,
no sea que en vez de un camino,
tengas una carcel.

Amo mi locura que me vacuna contra
la estupidez, que pulula por doquier,
infectando almas y atrofiando corazones.

La gente está acostumbrada a ser infeliz,
que la sensación de felicidad ,
les resulta sospechosa.
La gente está tan reprimida,
que la espontánea ternura le incomoda y
el amor le inspira desconfianza.

La vida es un canto a la belleza,
una convocatoria a la transparencia.

Les pido disculpas,pero...
¡ Me declaro viva !

Chamalú
Indio Quechua